El autocontrol emocional nos permite hacer un adecuado control de las emociones en un momento determinado. Cuando los niños o adolescentes no regulan sus emociones, como la ira, pueden darse comportamientos agresivos que pueden perjudicar las relaciones sociales. Los tratamientos psicológicos se orientan a la identificación, expresión y gestión de las emociones, para ayudar en la estabilidad emocional del niño o adolescente y en sus relaciones sociales